El pesimismo es una pérdida de tiempo


“El pesimismo es una pérdida de tiempo”.
Norman Cousins

A los 11 años de edad Norman fue diagnosticado con tuberculosis, a los 35 años le diagnosticaron una extraña enfermedad cardiovascular,  a los 49 años tuvo Espondilitis Anquilosante, una extraña enfermedad de los tejidos conectivos que le causa inflamación en todas sus articulaciones causándole un extremo dolor. El doctor le dijo a Norman que solo tendría unas pocas semanas de vida y que la pasara en el hospital bajo anestesia constante para suprimir su dolor.

Norman despidió a su médico y se salió del hospital, rento una habitación en un hotel y alquilo todas las películas de humor que fue capaz de encontrar, las miro una y otra vez. Después de 6 meses con esta auto terapia de risa, los médicos quedaron asombrados al descubrir que su enfermedad se había curado por completo. Este resultado llevo a la publicación del libro Anatomy of an Illness (Anatomía de la enfermedad), y al inicio de una investigación masiva sobre la función de las emociones en una enfermedad, Norman Cousins vivió hasta los 75 años de edad sin volver a saber de aquella enfermedad.

La alegría, el buen humor y la risa liberan una sustancia llamada endorfina, que ayuda a aliviar el estrés, a curar el cuerpo, tiene un efecto tranquilizante y ayuda a recuperar el sistema inmunitario. Las personas felices viven más, tienen más amigos, mejores relaciones, mejor salud, duermen mejor, aprenden más rápido, son más exitosos y ganan más dinero.

Actualmente escucho a todo el mundo quejándose, niños de 12 años que dicen que sufren por amor, jóvenes de 18 años quejándose de sus padres, parejas de 26 años a punto de divorciarse en su primer año de matrimonio, y muchos otros casos. Seguramente te paso, tienes una reunión de amig@s y cuando estás ahí solamente escuchas a cada quien quejándose de su vida,  estamos tan acostumbrados a escuchar las malas noticias de los demás, sus quejas y que hablen mal de terceros que esto nos parece normal. Cuando debería ser lo contrario, y estar siempre rodeado de gente positiva, alegre, que en vez de contarte sus tristezas y desaventuras escuches sus logros, sus sueños y sus aventuras.

Mucha gente se pregunta (y me pregunta): ¿Qué enseña el Movimiento Scout?  Pues básicamente, educamos a los jóvenes a SER FELICES. Educamos para que aprendan a ver la vida más allá de la pantalla de su celular, generamos vínculos humanos para que crezcan de manera social, incentivamos su imaginación y su creatividad, generamos conciencia hacia la naturaleza y la administración efectiva de sus emociones. Todo el método, la Ley y la Promesa Scout solo tienen un objetivo: Hacer gente feliz que hará felices a los demás.

Cuando una persona crea un pensamiento negativo, en 5 segundos se origina en nuestro pensamiento otro pensamiento negativo, es por eso que cuando nos deprimimos es muy difícil salir de ahí y seguimos originando negatividad en nuestra vida. Para subir nuestros niveles de endorfina para sentirnos mejor y más alegres solemos consumir sustancias que crean esta hormona de manera “artificial” como el chocolate, la comida chatarra, el alcohol y las drogas.

Como joven debes preguntarte: ¿Estoy aprendiendo a ser feliz? ¿Hago lo que me hace feliz? ¿Me rodeo de gente feliz? ¿Hago felices a los demás?

Y si eres Padre de Familia debes preguntarte: ¿Quién educa a mis hijos? ¿Les enseño a ser felices o solo los envió al colegio a aprender matemáticas? ¿Crece mi hij@ en un ambiente feliz? Te animo a que tu hijo vea de otra manera la vida, vuélvelo un Scout.

Entonces, ¿prefieres que tu hijo sea  adicto a la Felicidad o al alcohol?

Es un privilegio estar vivo y debemos alegrarnos a cada momento. No esperes a que lleguen las condiciones que te hagan Feliz, sólo se Feliz”.
Patch Adams.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *